Preservando pensamiento. Venezuela la inherente y la que aguanta.

Por Lya Ortiz *

Pasamos los días con la difusa fantasía de recuperar todo lo que hemos perdido como país. Hoy duele constantemente, en el pecho a la izquierda donde nos tatuaron la querencia en cada rincón del corazón. Dolor que atormenta. Es triste para mi ver como a diario tengo que lidiar con largas horas de debates en mi cabeza, que cuando voy por la calle y veo la mirada perdida de tres madres que caminan juntas, con el rostro bañado de hambre, de haber pasado largas horas en cola y falta de sueño, para ir a buscar a sus hijos al colegio donde los dejan mientras no están. Los rostros de los niños con ropas desteñidas y en llanto reclamando a sus madres el hambre que les acongoja. Somos la consecuencia histórica de un largo ciclo de no aprender que debemos construir ciudadanos y no súbditos.

Cuando observamos a los ojos de la gente el hambre, cuando también lo sientes horas antes de llegar a casa pensando: “que puedo resolver ahí pa´ comer”; que en lo visceral las ansias te gritan: ¡ESCAPA!, que la razón busca de algo que te haga pensar en otra cosa te tumba con noticias como pequeños muriendo por falta de medicinas. Tal vez somos pequeños niños atrapados dentro de cada uno de nosotros, temerosos a la ansiedad que genera caminar después de la hora saliendo del metro corriendo. Somos los niños de la juventud robada durante unos largos 17 años, los nietos de una sociedad que sin vergüenza no acepta que nos llevaron a esto, una consecuencia histórica tras otras.

Los que aguantamos, caminando con todo ese peo en la cabeza volteas y en esos ojos del hambre aún ves que existe la querencia en el corazón cuando nos apartamos de los ojos la venda que nos ponemos para escapar de los problemas, y somos lo suficientemente hermanos aún para con lo poco que tengamos darle de comer a ese que lo necesita.

Construcción, es la palabra que me viene a la cabeza, si queremos recuperar el país, más ciudadanos menos súbditos. Más corazón y verdad, no llanto e ideología. Más esperanza y menos rendirnos.


*Lya Ortiz, politóloga mención Relaciones Internacionales, venezolana egresada de la Universidad Central de Venezuela, que a partir de hoy se suma a los columnistas de nuestra página web, síguela en el Twitter: @LyaIssa. Preservando pensamiento será publicada en nuestra página web todos los jueves. Te invitamos a leer lo que traerá Lya Ortiz en sus próximos artículos.

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